Guía para elegir un robot de cocina
Antes de comparar modelos concretos, conviene responder cuatro preguntas. Si prefieres que lo hagamos por ti, usa el recomendador.
1. ¿Para qué lo vas a usar realmente?
No es lo mismo querer resolver el día a día con guisos y sofritos que hacer repostería con precisión, cocinar al vapor de forma habitual o preparar grandes cantidades para congelar. La función que más vas a usar debería pesar más que el número total de funciones del aparato.
2. ¿Cuántas personas cocináis y con qué capacidad de vaso?
La capacidad total del vaso no es la capacidad útil de cocción: casi ningún fabricante recomienda llenar el vaso hasta el máximo cuando hay ingredientes en movimiento o líquido caliente. Para 1-2 personas, un vaso de 2-3 L suele bastar; para 5 o más, conviene mirar modelos con 4-4,5 L de capacidad total.
3. ¿Recetas guiadas, control manual, o ambos?
Si eres principiante, un recetario guiado amplio reduce el margen de error. Si prefieres adaptar tus propias recetas, importa más el número de velocidades y la precisión de temperatura que el tamaño del catálogo de recetas. La mayoría de modelos de este catálogo ofrecen ambos modos; lo que cambia es cuál está mejor resuelto en cada uno.
4. ¿Suscripción sí o no?
Solo Thermomix, entre los modelos de este catálogo, exige una suscripción de pago (Cookidoo) para acceder al recetario guiado completo. El resto ofrece recetario gratuito en su app, con distinta amplitud. Si quieres descartar directamente cualquier coste recurrente, puedes filtrar el catálogo por "sin suscripción".
Cómo se reparten las gamas de precio
Un precio más alto no siempre significa más funciones: hay modelos económicos con funciones avanzadas (por ejemplo, cocción sous-vide) y modelos premium cuyo valor está más en la robustez mecánica o el soporte de marca que en el número de programas. Consulta la metodología para ver cómo separamos ambos criterios.